domingo, 15 de octubre de 2017

Estudio: Revelan la edad promedio de las personas más bellas


Los resultados de las últimas investigaciones realizadas por especialistas de la Universidad de Boston evidencian cambios en los estándares de belleza en los últimos 27 años.



Durante las últimas tres décadas la edad promedio de las "personas guapas" aumentó de los 33,2 años hasta los 38,9 según los resultados de una comparativa realizada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, respecto a "personas famosas y bellas" en las listas de la revista 'People' entre los años 1990 y 2017, informa el diario 'The Telegraph'. 
El estudio aporta como dato relevante que en la lista se menciona a actrices como Sharon Stone y Michelle Pfeiffer (ambas de 59 años) y a Julia Roberts (de 49 años), quienes ya estaban en el 'ranking' de 1990.
Además, la investigación demuestra que en el año 2017 se ha reducido la tasa de mujeres de piel blanca en la lista, desde el 88% en 1990, al 70,4%.
Los autores de la investigación creen que los cambios de los estandartes están conectados con los criterios impuestos por los medios de comunicación. "Hemos descubierto que estos estándares de belleza han cambiado porque la gente aprendió a unir la influencia de los medios, la percepción de nuevas culturas y normas diversas", señaló la doctora Neelam Vashi, quien encabezó la investigación.

sábado, 14 de octubre de 2017

No hay pruebas de que los medicamentos para combatir el cáncer funcionen


Mientras los costos de las medicinas anticancerígenas no cesan de incrementarse, no existe seguridad alguna de que tengan efectos positivos en la evolución de los pacientes, según reciente investigación.




Un estudio publicado por The British Journal, la revista de la asociación de médicos británicos, arrojó que no existen "pruebas concluyentes" de que los medicamentos para pacientes con cáncer "hayan prolongado o mejorado" sus vidas.
Según los investigadores, tras una evaluación sistemática de las medicinas aprobadas por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) entre 2009 y 2013, se constató que la "mayoría de los medicamentos entraron en el mercado sin evidencia de beneficios para la supervivencia y calidad de vida".
"Cuando se lograron ganancias de supervivencia por sobre las opciones de tratamiento existentes o el placebo, a menudo fueron marginales", concluye el trabajo.
"Ningún estudio reciente ha examinado sistemáticamente la base de pruebas y la magnitud del beneficio de los medicamentos contra el cáncer aprobados por la EMA", se afirma en la investigación.
El estudio concluye, además, que hay "poca información nueva"para guiar a los médicos y a sus pacientes sobre si deben o no pagar los costosos tratamientos para el cáncer.
Cuando en los sistemas sanitarios financiados con fondos públicos se aprueban y pagan medicamentos caros que "carecen de beneficios clínicamente significativos", podría no sólo perjudicarse a los pacientes, sino "desperdiciarse importantes recursos sociales y socavar la prestación de una atención sanitaria equitativa y asequible", recoge el informe.
En un texto publicado en la página del periodista español Miguel Jara se da cuenta de una investigación de la consultora QuintilesIMS, que señala que la oncología es uno de los "principales motores de crecimiento" de la industria farmacéutica mundial, con un ritmo previsto de incremento anual de entre 9 y 12 % hasta 2021.

viernes, 13 de octubre de 2017

Permanecer sentado más de dos horas puede matar


En el mayor estudio sobre el tema realizado hasta hoy, el comportamiento sedentario representó 77 % de las horas de vigilia de los participantes, equivalente a más de 12 horas por día.



Los adultos que permanecen más de dos horas sentados por día presentan una tasa de mortandad más alta que aquellos que acumulan la misma cantidad de tiempo en periodos más cortos, sostiene un estudio publicado en la revista 'Anales de Medicina Interna'.
Según Keith Díaz, investigadora asociada al Departamento de Medicina del Centro Médico de la Universidad de Columbia,  se suele pensar la conducta sedentaria en términos del total de tiempo que una persona permanece sentada a diario, reportó el Centro Médico de la Universidad de Columbia.
Sin embargo, la especialista afirmó que "estudios previos sugieren que los patrones en los que un individuo acumula tiempo sedentario, a pesar de varios estiramientos cortos o menos largos, pueden tener un impacto en la salud".
Para llegar a esta conclusión, los investigadores estudiaron el comportamiento de 7.985 adultos, tanto blancos como negros y mayores de 45 años, a los que colocaron monitores de movimiento en la cadera para medir objetivamente la inactividad en estado de vigilia. El experimento tuvo una duración de siete días.
En promedio, el comportamiento sedentario representó 77 por ciento de las horas de vigilia de los participantes, equivalente a más de 12 horas por día. Del total de participantes, 340 murieron en el transcurso de un periodo de seguimiento de cuatro años.

Se calcula el riesgo de mortandad

El riesgo de mortalidad se calculó de manera diferenciada, según tiempo de sedentarismo total y diversos patrones sin actividad.  
Las personas con mayor cantidad de tiempo sedentario -más de 13 horas por día de inactividad-, y que con frecuencia tuvieron episodios de al menos 60 a 90 minutos consecutivos sin moverse, aumentaron casi dos veces el riesgo de muerte, en contraste con los que tuvieron el menor tiempo de sedentarismo total y por lapsos más cortos.
Los investigadores también encontraron que quienes permanecieron sentados menos de 30 minutos durante la mayoría de sus sesiones, tuvieron menor riesgo de muerte.
El estudio fue el más grande realizado hasta ahora para vincular el tiempo sedentario, objetivamente medido, y los patrones sedentarios en general, con el riesgo de mortalidad.

jueves, 12 de octubre de 2017

Científicos descifran el genoma de la fruta más apestosa del mundo


El estudio reveló además que el antecesor más cercano del durián es el cacao.



Un grupo internacional de investigadores logró descifrar el mapa genético completo del durián, la famosa fruta del sudeste asiático conocida por su fuerte olor, que recuerda al de la basura o la carne podrida.
El estudio, publicado este lunes en la revista 'Nature Genetics', no solo reveló la fuente de su distintivo olor, sino también el hecho de que su antecesor más cercano es el cacao, del cual proviene un producto tan fragante como el chocolate.
Por medio de tres diferentes técnicas de secuenciación genética, los investigadores lograron ensamblar el genoma del durián como si se tratara de un rompecabezas. El análisis reveló que este comprende aproximadamente de 46.000 genes, casi el doble que en el caso de los humanos.
Asimismo, se identificó un grupo especial de ellos, llamados MGL(metionina-gamma-liasas), que regulan la producción de compuestos de olor conocidos como compuestos volátiles de azufre (VSC, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con Patrick Tan, coautor del estudio, citado por el portal Phys.org, estos compuestos se ajustan a la opinión de muchos de que el olor del durián es de tipo "sulfuroso".
Se presume que la capacidad de esta fruta de producir VSC puede ser importante para atraer a ciertos animales, como el orangután, para que la coman y dispersen sus semillas en otras regiones.
Se espera que la investigación ayude a los agrónomos a producir variantes modificadas de la fruta. Además, podría contribuir en la conservación de sus más de 25 especies -algunas de ellas no comestibles- que están en peligro debido a la creciente pérdida de biodiversidad.
Su nombre procede de la palabra 'duri', que en idioma indonesio-malayo significa 'pincho', ya que su cáscara está recubierta de protuberancias puntiagudas. El durián es rico en vitamina A, C y D, así como en cobre, hierro, fibras y materias grasas. En los países donde se consume es considerado un manjar y suelen llamarlo 'el rey de las frutas'

Científicos revelan quiénes son más egoístas, el hombre o la mujer


Dos recientes experimentos arrojan más luz sobre cómo la dopamina, una de las hormonas de felicidad, influye en nuestro comportamiento.



Un equipo internacional de científicos ha llevado a cabo una nueva investigación para determinar quiénes tienden a ser más egoístas, si los hombres o las mujeres, informa el diario británico 'The Guardian'.
En su estudio publicado en la revista 'Nature Human Behaviour', los científicos llevaron a cabo dos experimentos. El objetivo era averiguar si la dopamina estaba vinculada a comportamientos sociales diferentes en hombres y mujeres. Este neurotransmisor, bautizado como una de las hormonas de la felicidad, es crucial para el sistema de recompensa del cerebro.

Compartir o no

En el primer experimento participaron 56 personas, que fueron divididas en dos grupos. A un grupo le dieron una sustancia a base de amisulprida, un medicamento que bloquea la actividad de la dopamina en el cerebro, mientras que al otro le dieron un placebo.
Posteriormente, los participantes se encontraron en una situación hipotética en la que tenían que decidir si aceptaban una gran cantidad de dinero para sí mismos o si la repartían con una persona cercana o desconocida.
Los resultados mostraron que tras la toma del placebo, el 51% de las mujeres y el 40% de los hombres optaron por compartir el dinero. Sin embargo, en el grupo que consumió la amisulprida, las mujeres se sintieron menos altruistas y solo el 45% prefirió hacerlo, frente al 44% entre los hombres.

Elección prosocial

Los investigadores también analizaron los resultados de la tomografía que hicieron a los 40 participantes en el momento en que estaban resolviendo la tarea sobre el dinero. En ellos descubrieron que en el cerebro de las mujeres se generaba más dopamina que en el de los hombres mientras hacían "elecciones prosociales".
De esta manera, ambas pruebas sugieren que el sistema de recompensa del cerebro, basado en la dopamina, hace que las mujeres se comporten de forma más altruista y que los hombres sean más egoístas.
Sin embargo, el estudio no pudo deteminar si esta diferencia de comportamiento se debe a los genes o a los modelos y normas sociales.