jueves, 18 de mayo de 2017

Los errores que cometemos antes y después de entrenar


Muchos de estos errores se producen por pensar que el entrenamiento es un proceso aislado y que nuestro cuerpo vuelve a la normalidad justo después de terminar.



No estirar


Al realizar una intensa actividad el cuerpo tarda en regresar a su estado natural. Según el especialista una excelente forma de ir disminuyendo la aceleración de manera progresiva es con los estiramientos. “Es imprescindible para relajar los músculos y para estabilizar todo el sistema cardiorrespiratorio”, dijo. La forma correcta es realizar segmentos de 15 o 20 segundos siempre con movimientos suaves.

No ducharse


Más allá de un hábito higiénico, ducharse después de hacer ejercicio beneficia al cuerpo de maneras sorprendentes. “Principalmente estimula la circulación sanguínea, congestiona la masa muscular, tonifica la piel y ayuda con la lipólisis, que es un proceso metabólico en el que se logra quemar los lípidos ya que hay un cambio de temperatura muy brusco y el cuerpo acelera el metabolismo para intentar dar calor”, cuenta Marco, quien recomienda que se haga con agua fría.

Para el profesor del centro de ciencia deportiva “es contraproducente un cambio tan drástico de pasar de estar muy activo a estar detenido de golpe. Es bueno mantener un mínimo de actividad para que se vaya calmando poco a poco”. Nuevamente reitera el desacelerameinto progresivo y mantener al organismo activo, aunque sea con un mínimo de intensidad.

No abrigarse


Cuando la gente siente el calor que produce el esfuerzo físico no se abriga lo suficiente o se destapa aún más. Después de hacer ejercicio el organismo se está recuperando del esfuerzo realizado quedándose vulnerable a contagios y enfermedades. El consejo es sencillo: hay que taparse.

No hidratarse


El 75 % de los músculos están constituidos de agua. No beberla antes, durante y después del ejercicio resultaría es el error más grande que puede cometer un deportista. Cuando el desgaste es intenso hay que tomar bebidas isotónicas o rehidratantes. El profesor de fitness Alto Rendimiento hace hincapié en no confundirlas con las bebidas energéticas, las cuales reactivan el organismo cuando lo importante es normalizar los niveles fisiológicos.

No comer después del ejercicio


Además de hidratarse, las personas necesitan recargar los depósitos de glucógenos para reponer la energía perdida y de proteínas para reparar lo antes posible las microrroturas que se producen a nivel muscular. Se puede hacer a través de batidos de proteínas, pero lo mejor es con la alimentación habitual. “Aunque en poca cantidad, ya que se trata simplemente de recargar”, aclaró Juan Francisco Marco.


Fumar


Suena evidente, pero muchas personas encienden un cigarrillo al terminar una actividad física como un hábito de relajación. Si fumar es dañino, al realizarlo después del ejercicio los efectos negativos se multiplican”porque el sistema respiratorio está más abierto y todo lo tóxico que aporta el tabaco entra con más facilidad a los pulmones y el organismo”.

1 comentario:

  1. Como siempre en la redacción de este pasquín...hay confusión TOTAL!!!!!

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